A mis espaldas había una especie de almacén, supermercado o como quieran llamarle, por el cual entraba y salía gente como si fuese no sé un supuesto fin del mundo, puesto que se llevaban MUCHAS COSAS en un modo muy desesperado, por otra parte dos chicas estaban a mi izquierda al lado de un árbol preguntándose que hacía yo ahí, por qué me encontraba en esa esquina y por qué no decidía cruzar la calle como cada persona hacía.
De repente mi celular comienza a vibrar, lo saco de mi jean el cual se encontraba bastante gastado, a tal punto que parecía que lo habían agarrado con tijeras, cuchillos y objetos filosos, cortándolo y "Arruinandolo" a tal punto que hasta hacía que se viera muy bien, a pesar de todo.
Era ella, justamente andaba esperando una respuesta, me encontraba solo aún en esa esquina con la aguja de mi reloj casi apuntando a las 12:00 del medio día y yo aún sin saber nada de Ella, por suerte contesté la llamada de una manera muy impulsiva e inmediatamente y de forma muy exclamadora dije: Hola!. ¿Dónde estás?. Hace rato que te estoy buscando!
ELLA: - No sé exactamente donde estoy, estoy... há! pará ya te ví!. - dijo en un tono bien alegre -
- La llamada se cortó -.
Comencé a mirar hacia todos lados, como un halcón buscando a su presa desde piedras similares a las del Gran Cañón. La vi, ahí estaba apunto de cruzar la calle, y yo con una sonrisa que envolvía mi rostro de punta a punta.
No sé como pasó exactamente, pero en un determinado momento, miré hacia adelante y la vi y yo tan feliz, que no sé no podía explicar lo que sentía, era una extraña sensación de nervios y alegría la cual hacían volver a mi estomago bien loco.
Me mira, la miro, se acerca rápidamente, me toma de la cara y me besa, impulsándome hacia atrás, pero al mismo tiempo llenándome de sus amorosos sentidos, siento el calor de sus manos, de las yemas de sus dedos, la abracé, me abrazó, y un Te Amo quedó entremetido en la calle Nazarre entre la esquina del beso y el beso...
No sé como pasó exactamente, pero en un determinado momento, miré hacia adelante y la vi y yo tan feliz, que no sé no podía explicar lo que sentía, era una extraña sensación de nervios y alegría la cual hacían volver a mi estomago bien loco.
Me mira, la miro, se acerca rápidamente, me toma de la cara y me besa, impulsándome hacia atrás, pero al mismo tiempo llenándome de sus amorosos sentidos, siento el calor de sus manos, de las yemas de sus dedos, la abracé, me abrazó, y un Te Amo quedó entremetido en la calle Nazarre entre la esquina del beso y el beso...
