No estoy acá para decirte lo mucho que te quiero, que sos mi mano derecha, o simplemente una gran persona. Estoy acá... bueno.... para decirte gracias y perdón, sin lágrimas y sin vergüenza, como los grandes hombres, aunque esa última palabra algunas veces me quede un tanto grande, y otras me quede perfecta. Soy esto que ves, el chico del "no sé", el del titubeo constante, el que adora hacer flamear su jopo y regalarte una sonrisa hasta con la cosa más adyacente. Soy esto que ves, una persona simple, con un corazón destrozado y reparado más veces que los dedos de mi mano. Soy esto que ves, alguien que duda en el amor, alguien con defectos, como él, o como vos. Soy esto que ves, esto que vive y ama a su manera, como le parece mejor, como le simpatiza más.
Dicen que nunca es tarde, ni siquiera para la sinceridad, pero... parece que si fue tarde para nuestro pequeño café que ya se acaba de enfriar y que nos invita a retirarnos, al menos de nuestra imaginación.
Me han enseñado que nunca hay que perder las esperanzas, y que el que perdura, prospera, o por lo menos consigue lo que busca. ¿Yo soy a quién buscas? El tiempo te dará la respuesta...