24 ene. 2016

Espejados

   La soledad te encuentra, una vez más. La bronca y decepción vuelven a ganar. Crees que estás sóla en esto, pero en realidad no es así. Te quedas tirada en una cama, rodeada de espejos, espejos que reflejan tu desnudo cuerpo, pero nada es suficiente. La decepción gana la pulseada, debido a que aquello que te habías idealizado de él estaba errado. Nada es como lo esperabas, de ahí el origen de la problemática. Te crees victoriosa, pero lejos estás de eso. La tristeza de recordar se hace presente en vos, al igual que en mi. Y con una horrible comparación de ex novios terminamos rompiendo lo construido durante nuestro corto recorrido.
   Y es que si... el recorrido fue corto, pero que valió la pena, estoy convencido, así fue.
El tiempo en la habitación se termina, al igual que tu paciencia. Pero ahí estas vos, sentada en el borde de la cama, cubierta con sabanas blancas, llorando y llorando por tanta frustración junta.
   Los minutos pasan, pero el tiempo te da igual, lo ignorás, por lo que preferís hundirte en recuerdos; de esos que no dejaron nada bueno, que sólo alimentan la angustia. Y yo, sin saber que hacer, abandono la escena, dejando ahogarte en tu propia pena y preguntándote mil veces: "¿por qué otra vez me pasa esto?" .Y es así como llegamos a un desenlace injusto, envuelta en sabanas ya húmedas por las lágrimas, rodeada de oscuridad, acompañada de espejos, espejos que ahora sólo hacen reflejo de vos, porque yo... yo ya me fui.

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