16 sept. 2014

Recuerdos que no son más que recuerdos.

Cuando me dijiste eso, realmente no lo podía creer. Me quedé mudo, suspiré, y presentí un deja vú. No era la primera vez que lo escuchaba, claro está, pero el problema no era ese, el problema era el emisor. Decidí dejar mi papel de receptor a un lado, y seguí haciendo mis cosas. Más tarde volviste sobre el mismo concepto de: "no te gusto yo, te gusta mi recuerdo", al cual hice oídos sordos, o mejor dicho, ojos ciegos, ya que la distancia no permitió que se nos de cara a cara.
Añoro el recuerdo porque mientras más pasa el tiempo, más cuesta recordarte. Tu tono de voz no se me olvida, como así tampoco aquella gloriosa noche en la que te vi bailar, en la que conocí ese otro perfil tuyo, que durante la presencia del sol, poco y nada se mostraba.
El recuerdo vale oro para mi, porque formó parte de mi deseo por acercarme y presentarme. Costó. Fui frío, lo sé. Mi forma de ser nunca te convenció, pero el recuerdo siempre era más fuerte en nosotros. Los consejos que queden para adultos, ¿no? "¿Y tú que coño sabes de mi vida?" me replicabas. ¿Enamorado? ¿Qué es eso? no, no, no, todo es un recuerdo, un recuerdo que no es un sueño, porque se salvó y tuvo la suerte de ser real, de estar vivo, y por lo tanto, presente. El enamoramiento es para gente antigua, esas cosas ya no se estilan, ¿no? al menos no van conmigo, no soy así, soy más de "vení, seamos amigos, y después veamos que pasa". Se podría decir que tengo mi propio estilo y elegancia, querida.
No importa que muchas veces no coincidamos con respecto a algunos puntos de vista, mi opinión es así, tan incómoda y poco seria como yo, por eso la considero de oro, porque es algo elaborado por mi, porque no me gusta opinar desde un lugar que no sé, y porque no corresponde. Pero cuando el alma se ahoga y pide ayuda al mejor estilo "Save Our Souls", no me queda otra más que ayudarte dándote la mejor perspectiva que se me ocurra en el momento, así soy yo, disculpame.
Hoy tengo la desgracia de no tenerte cerca, de tener mucha memoria, de conocerte más, y de acumular todo eso en algo que algunos literarios llaman "baúl de los recuerdos", pero que yo últimamente me atrevo a nombrar, "recuerdos que no son más que recuerdos."

4 comentarios:

  1. Me gusta tu forma de escribir.

    Atte: La pequeña bloggera que salió de la panza de su madre.

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    1. Jajaja, muchas gracias! Todavía no sé tu nombre.... jajaja

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  2. Todas las mujeres estarían encantadas de conocerte.

    Sobre lo que he leído, estoy segura de que ella aún sigue enamorada de ti, lo que pasa que tiene miedo de decirlo, por miedo a que le hagas daño, como todas las mujeres, también estoy segura que para ella no son simples recuerdos, como para ti lo son.
    Sería una pena que todo acabara, porque la distancia no es más que una palabra. A mi me enseñaron a que la distancia es un factor que juega en contra de dos personas, pero que si de verdad se quieren, ese factor puede ser sólo un factor secundario.

    PD: Tines un don para escribir.

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  3. Ay, los recuerdos, los recuerdos... a veces nos hacen sonreír como tontos y a veces nos hacen llorar hasta que nos deshidratamos. En fin, lo que más me ha gustado de esta entrada es que dejas muy claro que tú siempre vas a ser tu mismo, y eso es de personas valientes y con mucho coraje (corazón grande)! Te felicito por ello y espero que sigas así ^^
    Un abrazo y pásate cuando quieras :3

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